¿Cómo te relacionas con el Dinero?

Dentro de la sistémica podemos trabajar cualquier tema que queramos. En este caso te hablaré del Dinero, de su energía sistémica y cómo gestionarlo.

Me encuentro muchas personas, que ven el dinero como algo malo, conectado con altas esferas sociales o políticas corruptas y el miedo de estas personas, era tener dinero y comportarse como estas personas corruptas. ¿Es esa tu visión del dinero? Si es así, te habrás dado cuenta de que o el dinero no te llega o se va tan rápido como llega.

En sistémica las cosas no son como “parecen”, no son buenas o malas, bonitas o feas, las cosas son elementos que simplemente SON. En este caso, el dinero no es bueno o malo, el dinero es una herramienta más con la que intercambiamos nuestra energía-tiempo por productos, servicios o tiempo-energía de otros. Si comparamos el dinero con un cuchillo veremos que no depende de la herramienta en sí, si no, del usuario de esta. Un cuchillo puede ayudarte a cortar tus alimentos y facilitar su ingesta o se puede utilizar para agredir a otra persona. Esto sirve para cualquier otra herramienta o tecnología, no son buenas o malas, simplemente SON, y depende de las personas la finalidad que se le dé.

En este caso hay un conflicto interno entre tus valores y el dinero, pero esto no tiene por qué ser así. Como te decía, el dinero es una herramienta mediante la cual las personas creamos intercambios de necesidades y depende de tus valores que la utilices de una manera u otra, para generar relaciones sanas entre tus valores y las personas o para generar relaciones basadas en el interés o la corrupción.

Para poder observar estas dinámicas te invito a realizar un ejercicio sistémico muy simple donde podrás trabajar Contigo mism@, tus Valores y el Dinero. Mediante este ejercicio podrás ser más consciente de cómo te sientes respecto a cada uno de estos elementos y de cómo te relacionas con ellos.

#1 Escoge 3 objetos o papeles que representen:

.Yo (tu Yo presente)

.Valores (tus valores)

.Dinero

#2 Colócalos en el suelo de esta manera:

#3 Sitúate en tu Yo presente y realízate las siguientes preguntas y apunta las respuestas en un papel:

. ¿Cómo me siento en esta situación?

. ¿Cómo veo a los demás elementos?

. ¿Cómo me relaciono desde aquí con los demás elementos?

. ¿Cómo siento que estos elementos se relacionan conmigo?

#4 Recorre los demás elementos realizando las preguntas anteriores, en Valores y Dinero añade estas otras preguntas:

. ¿Cómo lo definiría?

. ¿Cuáles son mis creencias respecto a estos elementos?

Mediante estas preguntas ahora tendrás más conciencia sobre cuales son tus creencias sobre estos temas, cómo te hacen sentir y cómo te relacionas con ellos. Recuerda que, con este tipo de dinámica, más allá de una respuesta mental, te interesa obtener una respuesta más profunda, a nivel emocional y de sensaciones corporales. ¿Te sientes abierto o cerrado? ¿Te sientes en calma o te crea ansiedad? ¿Sientes alegría, tristeza, frustración? El hecho de observarlo desde aquí te ayudará a encontrar las dinámicas internas que te están moviendo. No siempre estamos en sintonía entre lo que me gustaría que ocurriera y lo que en realidad está pasando.

#5 Una vez contestadas todas estas preguntas puedes volver a recorrer los diferentes elementos esta vez realizando estas tres preguntas clave:

. ¿Qué necesito dejar ir?

. ¿Qué necesito tomar?

. ¿Cómo me puedo acercar más a este o estos elementos?

#6 Di cada una de las respuestas en voz alta en dirección a cada elemento y siente internamente que ocurre. Cuando expresas estas respuestas lo que estás haciendo es incorporarlas en tus creencias. Esto transformará tu visión y relación con estos elementos en tu día a día.

#7 Algunas frases clave que puedes utilizar para conectar con los diferentes elementos son:

. Ahora te veo

. Ahora me puedo acercar a ti

. Gracias por lo que me aportas y muestras

Una vez hayas realizado esta dinámica podrás ver que tienes toda una nueva paleta de respuestas ante estas situaciones. Es muy posible que algunas te sorprendan, te animo a que seas inclusivo, aunque creas que sean contradictorias con tus creencias hasta ahora.

Integrar nuevas creencias y visiones te ayudarán a obtener nuevos caminos y soluciones que no habías pensado o atrevido a hacer hasta ahora. Además te ayudarán a tener mayor claridad en tus intenciones hacia ti y estos elementos, creando nuevos movimientos y dinámicas internas.