EL CICLO DEL DUELO o CAMBIO

Es posible que cuando escuches sobre el duelo lo conectes con la muerte de un ser querido, pero el duelo es un proceso casi continuo en tu vida, ya que estas en constante cambio y en cada nuevo cambio existe un duelo por dejar ir algo antiguo para poder abrirte a algo nuevo.

Esto mismo es lo que está ocurriendo ahora (COVID-19), por muertes físicas, en casos de personas que han perdido a un ser querido; por muertes emocionales, cuando te das cuenta de que repites traumas emocionales y eres consciente de que necesitas transformarlos, o por muertes de creencias y hábitos, cuando ocurre algo externo, como en este caso; y necesitas cambiar para adaptarte a la nueva situación.

En el trabajo de Elisabeth Kubler-Ross sobre el duelo ella desarrolla 5 fases o estados: Negación/Rabia/Negociación/Depresión/Aceptación

Resumiendo este proceso, cuando hay una muerte o cambio suele haber una (1)Negación de la realidad, este es un acto inconsciente que utilizamos como humanos para poder amortiguar el golpe, donde niegas lo que está ocurriendo; un sentimiento de (2)Rabia o Ira, mediante la cual puedes remover parte de la energía emocional que se genera dentro de ti ante una situación así; una (3)Negociación con la realidad, de manera que puedas hacer una transición mental, para ir adaptándote a la nueva idea de pérdida; un estado de (4)Depresión, donde has internalizado esta nueva situación y a menudo puedes tener la sensación de que no vale la pena vivir esta nueva realidad; y, una (5)Aceptación, un último estado en el cual integras la realidad de la pérdida y estás preparados para continuar con tu vida.

Paralelamente en el Sufismo encontramos 5 píldoras o estados los cuales puedes trabajar para gestionar este duelo conectando a respuestas internas muy valiosas: Confianza/Certeza/Paciencia/Resolución/Veracidad

Confiar en que, aunque esta situación no está en tus manos, tienes la capacidad para sostenerla y gestionarla hasta que consigas transformarla; Certeza, de que no estás solo en este camino, que tanto personas, como la Vida misma, te está acompañando en este proceso; Paciencia, darte el tiempo necesario ya sea sola o acompaña para integrar esta nueva situación, así como entender que esta situación también pasará; Resolución, aportándote un nuevo espacio interior donde nuevos caminos u oportunidades aparecerán; Veracidad, donde una nueva sensación de confianza y agradecimiento de tener la oportunidad de continuar viviendo esta experiencia única que es la Vida.

Para poder trabajar este proceso quiero compartir contigo esta dinámica mediante la cual puedes explorar y obtener respuestas a un nivel sistémico que te ayudará a vivirlo desde un espacio profundo y respetuoso con tus necesidades.

1er PASO

Para ello te invito como siempre a que dibujes o crees mediante una cuerda o cinta de pintor la figura que expongo más abajo, añadiendo cada paso en un papel que colocarás en el recorrido. Ten un boli y post its o papeles a mano para ir escribiendo aquello que vaya surgiendo.

En cada paso que des en este proceso podrás sentir y explorar cómo son las sensaciones y emociones que transitan en tu cuerpo. A la vez podrás añadir cada una de las respuestas que nos aportan el sufismo, de manera que puedas integrarlas y sentirte acompañada por una nueva sensación y resolución.

2o PASO

Como siempre, antes de empezar te animo a tomar unas respiraciones lentas y profundas, de manera que te ayude a relajar tu mente y cuerpo para ir transitando cada espacio de la manera más consciente y segura.

Recuerda que no tienes que llegar a ningún lado, solo consiste en experimentar e integrar las emociones para que estas puedan transformarse.

3er PASO

Empezando por colocarte en la Negación, siente el movimiento en tu cuerpo y reconoce en que parte de este lo sientes, tómate tu tiempo. Una vez lo hayas reconocido respíralo tranquilamente y defínelo lo máximo que puedas.

En la Negación es fácil que encuentres una sensación de excitación o confusión o que incluso te cueste definirla, ya que en este primer estadio la tendencia es negar cualquier tipo de sensación como estrategia de control del shock como medida interna para no dañar tu sistema nervioso.

4º PASO

A continuación, pregúntate que emoción hay detrás de esta sensación. Aquí te dejo una lista de emociones para que te sea más fácil definirla.

En esta imagen las emociones principales son las que se encuentran en el centro, a veces la primera emoción con la que conectamos suele ser más superficial. Es por ello que siempre te animo a ir un poco más profundo para poder definir la emoción de base.

¿Podrías ir un paso más profundo y definir cuál es la emoción detrás de esta emoción primera que sientes?

Describe que ocurre en este momento, respíralo y sé consciente de ello.

Ahora es momento de conectar con la Confianza, puedes escribir esta palabra en un papel y colocarte encima de él, ¿qué es para ti la confianza? ¿cómo la defines? ¿dónde y qué sientes en tu cuerpo cuando dices en voz alta: “Ahora puedo confiar en mi y en la Vida”?

Repite esta frase unas cuantas veces hasta que sientas que puedes gestionar este primer paso de la Negación.

5º PASO

Repite lo mismo en la fase de Rabia. En este punto sabemos cuál es la emoción, pero es importante que puedas definir en que lugar de tu cuerpo sucede. Esto te ayudará a poder reconocerla más fácilmente en futuras ocasiones.

De nuevo aquí utiliza tu respiración para poder gestionar lo que ocurra y describe lo que emerja en un papel.

Ahora añade el papel de Certeza y colócate encima. Repite las preguntas que te hiciste con la Confianza, y a continuación siente que pasa cuando dices en voz alta: “Ahora tengo la Certeza de que esto pasará y que podré gestionarlo de la mejor manera. Gracia Rabia por ayudarme a digerir este dolor”.

La Rabia es un motor interno mediante el cual podemos empezar a exteriorizar este estado de shock en el que nos encontramos y así ayudar a nuestro sistema nervioso a relajarse.

6º PASO

De nuevo repite los pasos anteriores, ahora con la Negociación, y no olvides ir escribiendo la información valiosa que vaya surgiendo.

En este punto nos encontramos a las puertas del “abismo”, no queremos creer lo que está ocurriendo, pero en el fondo sabemos que es inevitable empezar a encarar esta nueva situación.

Ahora conecta con la Paciencia, esta nos será de gran ayuda para transitar esta y la siguiente fase, la Depresión. Prueba decir en voz alta: “Ahora puedo reconocer este cambio o pérdida. Ahora puedo conectar con la Paciencia, sé que esto también pasará.”

Estas frases sanadoras que añades son clave para que tu sistema interno pueda reconocer y entender que eres capaz de gestionar estos procesos que a veces parecen ser imposibles de transitar.

7º PASO

En la Depresión volveremos a repetir las preguntas y pasos anteriores. Dónde y cómo sientes el cuerpo en este momento y cuales son las emociones que surgen, tanto las primarias como las más profundas.

Recuerda que la clave es la respiración profunda, no para parar lo que está ocurriendo si no para dejar que estas emociones ancladas encuentren su propio camino de expresión. Las emociones son como el agua, necesitan estar en movimiento, si las estancamos en cuando crean enfermedades y estados como la Depresión.

Una vez te sientas capaz añade el papel de Resolución y di: “Ahora me siento capaz de conectar con las emociones, pensamientos y acciones que me ayudarán a conectar con mi propia Resolución.” “__________ (Nombre de la persona o la actitud que necesitas dejar ir) siempre estarás en un lugar importante de mi corazón. Ahora dejo que sigas tu propio camino y yo ahora puedo seguir el mío.”

Muchas veces surge el miedo de que si dejas ir algo o alguien estos desaparecerán de tu vida. Puedes incluso sentirte culpable si esto ocurriera. Pero todas estas personas y experiencias ya forman parte de tu sistema interno, no es una cuestión de excluirlos, si no, de integrarlos desde un nuevo lugar en tu vida.

8º PASO

Por último, te colocarás en la Aceptación. Personalmente prefiero la palabra Integración, ya que la aceptación conlleva que hay algo en lo que queremos aceptar que no nos gusta o que exista un cierto resentimiento hacia ello.

No es lo mismo decir que Acepto algo a decir que Integro algo. Te animo a que puedes experimentarlo por ti misma.

Lleva a cabo los mismos pasos que anteriormente y añade esta frase: “Ahora soy capaz de integrar esta situación que va más allá de mi control. Me responsabilizo* de lo que está en mis manos y me entrego al movimiento natural de la Vida.”

Desarrollar la capacidad de entregarnos a la Vida, por muy difícil que parezca, te ayudará a conectarte más con la vida y su significado. No tienes por qué entenderlo ni controlarlo, la Vida, simplemente Es; y es importante que puedas integrarlo para ayudar a tu sistema nervioso a vivir desde la conexión y la tranquilidad.

Una vez acabado el ejercicio tómate un tiempo para poder reconocer e integrar todos estos nuevos movimientos e informaciones.

La Vida no es una lucha continua, es una readaptación continua. Es evolución ante los cambios internos y externos.

No estás solo, no estás sola, estos procesos son compartidos por todos y todas.